Masaje cardíaco
Se practica cuando la víctima sufre un paro cardíaco: no reacciona, no respira y no tiene pulso.
Toma el pulso permite determinar la frecuencia cardiaca, es decir, permite saber qué ritmo late el corazón. El pulso puede detectarse en la muñeca (arteria radial) o en la base del cuello (arteria carótida). La frecuencia media del pulso en el adulto es de 50 a 90 latidos por minuto; en el niño menor de 1 año, es de 120.
¿Cómo hacerlo?
El masaje cardíaco consiste en comprimir el tórax de forma que la sangre que se encuentra en el corazón es expulsada hacia los vasos sanguíneos.
• Acostar a la víctima boca arriba sobre superficie dura descubrir el tórax.
• Realizar primero 2 insuflaciones mediante el boca a boca, para oxigenar la sangre, y después comprobar si existe pulso.
• Identificar el esternón en el pecho (hueso largo y plano al que están unidas las costillas, y detrás del cual se halla el corazón). Está situado en medio de la línea que une los pezones.
• Colocar las manos una sobre otra en la mitad inferior del esternón; extender los brazos verticalmente para transmitir el peso del cuerpo sobre el esternón.
• Aplicar 15 presiones breves con un cadencia de 80 a 100 por minuto. El esternón debe hundirse 3 o 4 cm.
• Volver a realizar 2 insuflaciones, mediante el boca a boca.
• Después de cada serie de 15 presiones, insuflar 2 veces; tomar el pulso en la base del cuello cada 2 minutos. Si hay dos socorristas, alternar 1 insuflación cada 5 presiones.
• Cuando reaparezca el pulso, suspender el masaje cardíaco y proseguir con el boca a boca, hasta que la víctima recupere la respiración espontánea normal.
• A continuación colocarla en la posición lateral de seguridad.
Fuente: CemSureste.com