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[Miércoles 16-01-2013 20:38:15]    Paco Martínez Vega
Hoy os traemos otra historia singular, la de Pablo Olías, un sevillano a punto de comenzar con un extraordinario e ilusionante proyecto, el de unir cicloturismo y espectáculo titiritero en un solo viaje, llevando la ilusión a los lugares más remotos de sudamérica tirando de un carro-escenario cargado de marionetas, para poner la magia que transmiten estas al alcance de todos.

"No importan los kilómetros que haré, sino qué haré con los kilómetros"

Me llamo Pablo Olías, arquitecto de formación pero titiritero de profesión y de devoción. Empecé a viajar en bici hace 20 años, cuando tenía 17, y desde entonces me cuesta mucho emprender un viaje si no es con mi bici. Todos los veranos me hago mi escapadita de uno o dos meses a conocer algo nuevo. Pero como os podéis imaginar la economía de un estudiante universitario no suele ser muy boyante por lo que costearse uno o dos meses fuera cada verano era un tema al que había que darle solución.



El segundo año de carrera construí mi primera marioneta y viendo que supuso todo un éxito entre mis amigos, al año siguiente decidí llevarla conmigo a un viaje en el que pretendía llegar a Alemania desde Barcelona, por supuesto con mi bicicleta. Pronto me quedé sin dinero por lo que tuve que echarle valor y mostrar mis nuevas habilidades en público. Pese al nefasto espectáculo que llevaba, fue todo un éxito. Bueno, llamarle éxito es quizás un poco exagerado, digamos más bien que me sirvió para costearme los gastos del viaje...Desde entonces siempre viajo con las marionetas, solo que tras 16 años de perfeccionamiento, el espectáculo ha mejorado muchísimo y, ahora sí, es todo un éxito. Éxito que a estas alturas no sólo me permite viajar sino vivir todo el año de lo que recaudo en los dos meses de "trabajo".

La evolución del espectáculo se ha basado no sólo en el perfeccionamiento de la técnica y la construcción de nuevas marionetas sino en el diseño y construcción de un remolque en el que llevar todo el material del espectáculo: focos, amplificación de audio, atrezo, las marionetas... Este remolque se transforma desplegándose un pequeño escenario en el que se representa gran parte del espectáculo.



Este último verano he forzado un poco la máquina y actuando en mi país preferido, Suiza, he conseguido recaudar los fondos para sufragarme los gastos del viaje de mi vida, que es el que protagoniza este reportaje. En este viaje pretendo cambiar el enfoque de mi espectáculo y ofrecerlo de forma altruista en aquellos lugares donde no tienen acceso a la cultura y mucho menos al mundo del espectáculo.

Mi intención es subir la costa brasileña desde Salvador hasta llegar al Amazonas, por el que remontaré 1500km en barco hasta Manaus, en el corazón de la selva amazónica. Desde allí me dirigiré hacia Venezuela y tras cruzarla por Los Llanos entraré en Colombia, donde me encontraré con unos buenos amigos, también amantes de los viajes en bicicleta y los proyectos con fines sociales, que me acompañarán durante no se sabe cuánto. Ellos tenían la intención de partir con sus propias ideas para echar una mano a su manera, pero poco a poco vamos congeniando más y parece que vamos a probar suerte juntos. A Marco Méndez y Piedad Muñoz (www.viajamundeando.com) les hace mucha ilusión participar en el espectáculo con sus habilidades como músico y narradora. También tenemos intención de realizar talleres de construcción de títeres y teatro en algunos lugares por los que planeamos pasar.



Desde Colombia partiremos juntos hacia el sur a lo largo de la cordillera de los Andes, pasando por Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile. También pedalearé por Uruguay antes de acabar en Buenos Aires.

Cuento con una serie de sponsors que desde el primer momento se han volcado con el proyecto. No obstante sólo acepto la ayuda destinada a servicios y equipamiento, como puedan ser la bicicleta (una maravillosa Fetamá que me ofrece Espaibici desde Barcelona), el material de ciclismo (que me facilita mi tienda de confianza en Sevilla, Suraventura), el vuelo, la Web y su mantenimiento,...etc. Los gastos durante el viaje quiero que salgan de mi bolsillo para así mantener el carácter altruista del proyecto. Con esta lógica, si me ofrecen alguna aportación económica irá íntegramente destinada a pequeños proyectos sociales que vaya descubriendo por el camino y que no sean susceptibles de recibir ayudas de otros organismos de cooperación superiores (comprar pupitres para una escuelita, arreglar el techo de un orfanato,...)



Sé que esta forma de viajar, teniendo algo que ofrecer, va a marcar una diferencia clarísima con el resto de viajes que he realizado. Normalmente llegamos a los sitios recibiendo mucho más de lo que nosotros podemos aportar, pero en este caso la cosa estará más equilibrada y sé que esto me va a abrir muchas puertas y me va a acercar muchísimo a la gente. Esto último es para mí, la clave de cualquier viaje, la interacción con las personas.

Lo que yo he experimentado con los años es que viajando se entablan relaciones con la gente, claro está. Pero si el viaje se hace, en vez de con un grupo que sigue a un abanico marimandón, con una mochila a la espalda, el acercamiento a la gente se da de forma mucho más profunda... Pero si es llegando a los sitios sobre una bicicleta ¡aún más!... Pero si es con un aparatoso carro repleto de títeres que les va a hacer reír y soñar, ¡¡mucho más!!

Esta aventura comienza el 20 de Enero del próximo año, si os apetece seguir toda esta historia os invito a que lo hagáis a través de la Web del proyecto:

www.titiribici.com

Un saludo a todos y...

...¡¡A dar pedales!!


Autor: Pablo Olias
© curriqui.es
Amigos de la bicicleta

Aficionados a la bicicleta todo terreno y al ciclismo urbano
Contacto: administrador@curriqui.es