Es el auto a la bicicleta, lo que la televisión al libroLa bicicleta y el libro son más antiguos que el auto y la televisión y han visto devorados sus espacios culturales por el de ellos.
La bicicleta y el libro transportan, entretienen o educan demandando algo de esfuerzo, lo cual estimula los sentidos y enriquece cuerpo, mente y espíritu.
El auto y la televisión transportan, entretienen o educan fácilmente, sin esfuerzo, lo cual atrofia los sentidos y empobrece cuerpo, mente y espíritu.
La bicicleta y el libro son símbolos de estilos de vida sana y culturalmente superior.
El ser humano se mueve menos, engorda más, desde que se masifica el auto.
El ser humano piensa menos, se aletarga más, desde que se populariza la televisión.
En resumen, mientras el auto y la televisión esclavizan por generar una dependencia/adicción en el usuario, la bicicleta y el libro reequilibran la relación persona – tecnología, devolviendo el rol de amo a la persona y el de recurso al servicio nuestro a los inventos (Lührs, 2007).
Otto Lührs Middleton