Crónica de la ruta (fotos de la 1 a la 71)
La ruta se inicia a las 9:15 de la mañana en el Bar Dos Puertas de
Villarrasa desde donde tomamos rumbo hacia la A-493, cruzada la carretera y a pocos metros nos encontramos con el
antiguo puente de Gadea que cruza el
Río Tinto. Dejamos el puente a nuestra izquierda y comenzamos el camino río arriba por el margen izquierdo y siguiendo el antiguo trazado del
ferrocarril Río Tinto - Huelva.

Realmente el atractivo de esta ruta radica en las vistas del río y del paisaje circundante que son espectaculares y de gran belleza paisajística, también podremos apreciar en las orillas del río los restos de antiguos molinos harineros. El camino se hace complicado por el mal estado del firme que transcurre en gran parte por zonas empedradas abandonadas y en las que se aprecia el expolio que ha sufrido la antigua vía de tren. En el km 14.5 nos encontramos el antiguo Puente de Manantiales, de 50 metros de longitud, que cruza el Río Tinto. En este punto cruzamos hacía el margen derecho, algunos lo hicieron río a través y otros, desoyendo las indicaciones de Víctor, nos arriesgamos a cruzar el puente que se suspende a 15 metros sobre el río.

Cruzado el Río apenas quedaban 3,5 kms hasta el
Túnel de Salomón, el más largo de todo el trazado ferroviario y punto de retorno de la ruta. Como no podía ser menos cruzamos andando los 140 metros del túnel para salir a la cara Norte donde se alza el Puente de Salomón de 68 metros de longitud y una altura apróximada de 15 metros, construido a finales del S.XIX. Merece sin duda la pena adentrarse en el túnel y disfrutar de este lugar privilegiado.

A la vuelta, Alfonso hermano de Víctor, nos esperaba sobre las 12:00 en el puente de Gadea. En este punto y a ambas orillas del río Alfonso nos amenizó el fin de ruta con una agradable charla sobre las peculiaridades del Río Tinto y su entorno. Entre otras cosas, hizo mención a la
Faja Pirítica del suroeste peninsular, y a la vida que habita este singular río. Río Tinto es el mejor análogo terrestre del planeta Marte y en el proliferan bacterias, algas y microorganismo (quimiolitótrofos - literalmente que comen piedras-) adaptados a vivir en medios ácidos con escasez de oxígeno, fueron algunas de las explicaciones de Alfonso.

Como final de la jornada nos esperaba un suculento almuerzo en la casa de los padres de Víctor y Alfonso en Villarrasa. Tostón de pan con aceite virgen extra, ajo y melva, chacinas de la tierra, cerveza y mosto; hicieron las delicias de los comensales. Y como broche final uno de los mejores arroces melosos que he comido en mi vida, a base de calamar, almejas y gambas, preparado nada menos que por el Alcalde de la Localidad, D. Ildefonso Martín Barranca, al que agradecemos el detalle que tuvo con todos los participantes de esta jornada cultural y cicloturista.