Crónica de la ruta (Fotos de la 40 a la 47)
El domingo 11 de agosto de 2013, a las 7:00h quedamos: Diego, Eduardo, Manolo, Paco y José Carlos, en la rotonda del puente del Alamillo, para dirigirnos en coche a Aznalcollar. Durante este trayecto, vimos como amanecía el día del domingo.
En Aznalcollar y con 21 grados de temperatura, dejamos los coches en la residencia de la 3ª edad, situada al final del pueblo y a muy pocos kilómetros del comienzo de la ruta.
Paco quería calentar un poco y partió hacia el comienzo de la ruta por carretera, el primero, mientras que el resto y dirigido por Diego, optamos por tirar por un camino paralelo a la carretera, terminado con una fuerte y curiosa bajada para ir quitando el miedo a la gente. En el desvío de la carretera y comienzo de la ruta, Paco nos estaba esperando para partir todos juntos.
Desde los primeros kilómetros hacia El Álamo, el camino se realizaba con alternancias de pequeñas subidas y bajadas, teniendo que coger bien fuerte el manillar, porque se encontraba en obras y tenía una capa de tierra sin compactar y piedras sueltas. Desde un principio, cada uno partió a su ritmo, donde tuvimos que hacer una pequeña parada, para reagruparnos todos, justo antes de la bajada al Tourmalet. En esta parada, nos encontramos con un pastor que andaba con sus ovejas y nos indicó la ruta que había que coger para llegar a la fuente de Charcofrio.
Todos juntos realizamos el rápido descenso a más de 30Km/h y una vez cruzado el arroyo, con plato pequeño y piñón grande, tocó el ascenso. En los últimos metros de ascenso, José Carlos tuvo que poner pié en el suelo. Má adelante y a pocos kilómetros de cruzarnos con la carretera que nos llevaba hacia El Álamo, tuvimos un avituallamiento y contemplamos, la reforestación de la zona que estuvo afectada por el incendio tiempo atrás, que se produjo en las Minas de Río Tinto.

Ya en El Álamo, preguntamos a los autóctonos de allí, indicándonos la situación de la fuente de la aldea. En esta fuente, recargamos los bidones de aguas, nos refrescamos más de uno, realizamos unas fotos y, leímos el poema que tenía la fuente escrito en un azulejo. También, Paco nos comunicó que la vuelta constaba de 10 kilómetros más de lo que indicaba la ficha de la ruta.
Nada más dejar El Álamo, nos topamos con un pequeño repecho que Diego, Eduardo y Manolo subieron como si nada. Durante este camino de vuelta, Paco nos guiaba con su GPS y nos sacaba de dudas, cada vez que nos encontrábamos con una bifurcación. Tuvimos que bordear dos vallas y nos volvimos a encontrar con un rápido descenso que terminaba en un pequeño puente y, con el mismo arroyo de antes. El ascenso que nos esperaba, era de 3 Kilómetros y con un desnivel constante aunque con pequeños falsos repechos, donde más de uno pudo coger fuerzas para seguir con la ascensión hacia el final. Hay que reconocer que José Carlos tuvo que pedir disculpas por el retraso que produjo, porque fue el único que hizo la subida caminando… vaya rompepiernas!!. Una vez arriba y todos juntos, tuvimos otro avituallamiento antes de ir a la búsqueda de la fuente de Charcofrio. Desde éste camino hacia el encuentro de dicha fuente, disfrutamos y pudimos contemplar las bonitas vistas, además de ver a lo lejos, las tres torretas de la planta solar termoeléctrica de Aznalcollar.

Una vez en la fuente de Charcofrio, el agua que salía de los tres chorros, salía fresquita y rica, volviendo a recargar los bidones de agua y refrescándonos de nuevo más de uno. Nos vino bien dar con esta fuente, para recargar fuerzas.
Con el calor que hacia, los kilómetros cumulados y las bajas fuerzas de algunos, tomamos el camino de vuelta hacia la carretera de Aznalcollar, volviendo a disfrutar de las subidas y bajadas constantes, su mal estado del mismo y polvareda que producía.
Finalizamos la ruta sobre las 14:00h y con 39 grados de temperatura, intentando refrescar los coches y metiendo las bicicletas en los respectivos coches, entre todos decidimos tomarnos unos refrigerios en la gasolinera del pueblo y desde allí, partir cada uno a sus respectivas casas.
Tengo que mencionar que fue una ruta dura y calurosa, y que mi bicicleta se quedó sin lubricación, sonando los cambios a los pocos kilómetros de la llegada a los coches. Lo de cómo se quedo… no se veía bien la marca de la bicicleta.
No veo que sea una ruta para principiantes o no iniciados en la BTT.